Intensificamos los controles de drenaje urbano mediante pruebas de escorrentía

Verificamos el funcionamiento de los imbornales tras obras de mejora en diversas calles de La Laguna.

Seguramente alguna vez has presenciado esta escena en las calles de alguna ciudad: el agua de lluvia circula alrededor de un imbornal sin que este cumpla su función básica de recoger el agua. Detrás de esta situación se esconde, invariablemente, una instalación defectuosa que compromete la eficacia del sistema de drenaje urbano.

Imbornales: guardianes silenciosos contra las inundaciones

Los imbornales y rejillas son elementos fundamentales en la infraestructura de cualquier ciudad. Su misión es captar el agua de lluvia, filtrar los residuos de mayor tamaño y dirigir el flujo hacia la red de pluviales o alcantarillado, evitando así las temidas inundaciones que afectan a comercios, viviendas y vías públicas.

Pruebas rigurosas para garantizar la calidad

Consciente de la importancia de estos dispositivos, Teidagua ha implementado un riguroso protocolo de control. Cada vez que se realizan obras de mejora en una calle, la empresa municipal lleva a cabo pruebas de escorrentía para verificar el correcto funcionamiento de los imbornales.

El procedimiento es sencillo pero efectivo: utilizando un camión cuba de agua, los técnicos dejan correr agua en el entorno de la instalación y realizan una inspección visual exhaustiva. De esta manera, garantizan un rendimiento eficiente de este elemento crítico de la red de pluviales.

Ponemos en valor la importancia de la colaboración ciudadana. Los avisos puntuales de los vecinos resultan fundamentales para detectar el mal funcionamiento de imbornales y rejillas, permitiendo intervenciones rápidas que eviten problemas mayores.

Agradecemos públicamente la participación activa de los ciudadanos en el mantenimiento de la infraestructura urbana.