Monitorizamos el lluvioso invierno que ha incrementado el nivel freático de La Laguna
Las intensas precipitaciones de esta temporada han elevado el agua subterránea casi 5 metros en la Vega Lagunera, almacenando el equivalente a 5.000 piscinas olímpicas.
El presente invierno se está consolidando como uno de los más lluviosos de los últimos años en La Laguna. Varias borrascas han descargado abundantes precipitaciones con una intensidad media, no excesivamente alta, lo que ha favorecido significativamente la infiltración del agua en el terreno.
El ejemplo más evidente de esta infiltración se observa en la Vega Lagunera, ese extenso llano situado en la cabecera del municipio que actúa como un gran depósito natural de agua de lluvia. Este acuífero subterráneo funciona como una infraestructura hidráulica natural que cumple una doble función: almacenar agua para su posterior uso agrícola e infiltrar las aguas de escorrentía generadas en la cabecera de la cuenca, protegiendo indirectamente las zonas bajas del municipio e incluso del vecino Santa Cruz.
Monitorización constante del nivel freático
Desde hace tres años, Teidagua monitoriza el comportamiento del nivel de agua freática (subterránea) a través de tres pozos, así como la escorrentía que se produce en toda la cuenca y que discurre por el barranco de La Carnicería hasta las zonas más bajas del área metropolitana.
Los datos registrados son reveladores: desde diciembre, cuando comenzaron a registrarse lluvias más o menos constantes, los sensores instalados en varios pozos de la Vega Lagunera indican que el agua se encontraba a una profundidad media de unos 6,5 metros. Apenas un mes después, con las lluvias caídas, el agua se sitúa a tan solo 1,9 metros de profundidad.
Cifras impresionantes de almacenamiento
Esto significa que el nivel del agua subterránea ha ascendido aproximadamente 4,6 metros. Considerando que la superficie aproximada de la Vega Lagunera es de unos 3,5 km², se estima que se han almacenado alrededor de 14.000.000 m3 de agua, una cantidad equiparable a unas 5.000 piscinas olímpicas.
Otro dato relevante es que el barranco de La Carnicería no ha superado los 30 centímetros de altura, lo que demuestra la eficacia del sistema natural de infiltración de la Vega Lagunera en la gestión de las aguas pluviales y la protección contra inundaciones en las zonas bajas del municipio.
Una buena noticia para la agricultura de la zona
La agricultura en la Vega Lagunera es una agricultura periurbana, vital para la soberanía alimentaria local, que busca revitalizarse mediante el cultivo de forrajes (avena, alfalfa) y alimentos frescos, apoyada por el ayuntamiento con redes de riego y la recuperación de tierras públicas para el autoabastecimiento y la tradición agrícola local.
Predomina la agricultura periurbana, donde lo rural y lo urbano se entremezclan, con un enfoque en la producción para el consumo local y el sector ganadero. Se priorizan forrajes (avena, cebada, alfalfa, maíz) para la ganadería local, además de hortalizas y otros productos frescos que van directo del campo a la mesa, ofreciendo frescura y sabor.
La expansión urbana amenaza las tierras fértiles, lo que hace crucial protegerlas y asegurar el acceso al agua, especialmente ante el calentamiento global. El Ayuntamiento de La Laguna promueve proyectos para:
- Establecer redes de riego con agua regenerada.
- Recuperar y poner a disposición del sector tierras públicas para cultivo.
- Fomentar la colaboración entre agricultores y ganaderos para aumentar el autoabastecimiento.
En la Vega Lagunera se celebran eventos como el Día de la Arada para reivindicar la importancia del trabajo del campo y la necesidad de cultivar más para la propia comunidad.